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Hace cincuenta años Sigüenza fue declarada Monumento Histórico-Artístico en reconocimiento de su larga trayectoria histórica como ciudad, más de dos mil años, y a su rico patrimonio monumental. Fue entonces también cuando empezó a ser conocida con el apelativo geoturístico de “Sigüenza, la ciudad del Doncel”. Un nombre que hace referencia a la principal joya artística que atesora su catedral, la escultura funeraria de D. Martín Vázquez de Arce. El caballero de la orden de Santiago, que murió heroicamente en la Vega de Granada en 1486, y eternamente lee un libro de hazañas en su capilla funeraria en la que descansan también buena parte de su familia.

Pero esta magnífica escultura gótica en alabastro no es la única obra de valor excepcional que podemos admirar en el interior de la catedral seguntina, que desde el punto de vista arquitectónico es una simbiosis perfecta de los estilos románico y gótico. En él destacan también sus ricas capillas, altares y retablos renacentistas y barrocos; su coro y sus púlpitos, su girola y Sacristía de las Cabezas y su claustro en el podemos visitar el cuadro de la Anunciación de El Greco, en la capilla de la Concepción y el nuevo Museo de Tapices flamencos, en el que se exponen ocho dedicados a las Alegorías de Palas Atenea.

Exteriormente en la catedral destacan sus dos altas torres que flanquean su fachada principal, ante las cuales se abrió a principios del XVI un amplio atrio, delimitado, siglos después, por artística reja. Unos años antes, ante la puerta meridional del templo, el Cardenal D. Pedro González de Mendoza, siendo obispo y señor de la ciudad, mandó abrir una plaza, que mas tarde se ampliaría, y que hoy preside el ayuntamiento de Sigüenza, que durante siglos fue el palacio de los Deanes.

Como contrapunto urbanístico de la catedral tenemos en la parte mas alta de la ciudad el castillo alcazaba. A sus pies creció la Sigüenza medieval protegida por dos sucesivas murallas de las cuales quedan vestigios de sus lienzos y puertas. Castillo que durante siglos fue residencia de los obispos seguntinos y que en los años setenta fue convertido en Parador de Turismo tras una restauración integral. En la actualidad en torno a él se celebran las Jornadas Medievales seguntinas en recuerdo de la reina Doña Blanca, esposa del rey castellano Pedro I, que en el siglo XIV durante años vivió confinada tras sus muros.

Sigüenza, la ciudad del Doncel, no es sólo hoy día una ciudad medieval, que se extiende entre el castillo y la catedral. A lo largo de los siglos, su riqueza urbanística se ha incrementado con un ensanche renacentista, protegido por murallas, una calle monumental barroca, en la que destaca el edificio de la antigua universidad; un barrio ilustrado, el de San Roque, adornado con una Alameda neoclásica; una corona de barrios residenciales contemporáneos y unos entorno naturales de excepción.

Una ciudad que siempre recibe a quienes la visitan con los brazos abiertos y que les invita a disfrutar también de su rica gastronomía tras admirar sus tesoros artísticos.

Pilar Martínez Taboada. Cronista Oficial de la ciudad de Sigüenza.

 

Si quieres descubrir más sobre La Ciudad del Doncel visita la página oficial del Ayuntamiento.

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